La primera entrada sobre cine en elektrotokyo ( y de paso útil ) y curiosamente va a ser sobre un escritor: William Gibson, el canadiense que en 1984 nos dejo un chico tímido llamado Neuromante.
Esta novela desbordó la corriente negra de plástico fundido que cubre obras tan diferentes como Matrix, Scanner Darkly o Blade Runner. Personalmente me asaltó en el callejón oscuro de la adolescencia y me violo brutalmente, hasta hacer de aquel inocente niño que jugaba a aventuras gráficas un punky que se arrastraba en su habitación, envuelto en cables que penetraban todos sus orificios y le mantenían conectado a la matriz.
Gibson ha escrito dos trilogías: scrawl (Neuromante, Conde Cero y Monalisa Acelerada) y bridge (Luz virtual, Idoru y Todas las fiesta de mañana). Publicó 3 novelas independientes, y de la misma manera que las otras señoras del sci-fi, Philip K Dick o Asimov, un montón de cuentos, que fueron recogidos en Quemando Cromo. (Algún bastardo que piensa que gibson no come lo ha dejado tirado por elektrotokyo) . Son dos de estos pequeños fragmentos de lsd espacial los que han sufrido la desgracia de ser maltratados en la gran pantalla.
Johnny Mnemonic aparece en 1981 en la revista Ommi, es un relato de apenas 9 páginas que cuenta la historia de un traficante de datos que almacena la información cifrada en una extensión de su cerebro. No es precisamente lo mejor que ha escrito, pero aparece por primera vez Molly y con eso basta; además parecía una buena base para desarrollar un film, no quería una historia impresionante, solo con unos pocos planos que apoyasen y reconfortaran mis visiones de ese distópico mundo cyberlastimado me servía.
Y 14 años después el director Robert Longo decide perder la virginidad con sus amigas del insti, llama a Keanu Reeves, Takeshi Kitano y Ice-T ( no es broma ), se encierran en el cuarto y devoran una bolsa llena de fármacos en mal estado, mientras Robert lee La Fundación al revés esperando invocar a El Mulo y poder así pillarle algo de costo. No sé si esta versión es verdadera al cien por cien, pero si que estoy seguro de que el director la prefiere antes que las verdaderas circunstancias que le motivaron a realizar este cutre-film.
Jhonny Mnemonic es una película de escasa calidad: una historia bastante ligerita, no del todo aburrida, y unas interpretaciones cuestionables, quizás la más deficiente es Dina Meyer ( Jane originalmente Molly ) que no da en ningún momento la talla , y parece una cateta cyberacelerada en vez de una fría, imparcial y calculadora asesina a sueldo.
Pero todo se perdonaría si en la película hubiera quedado reflejado minimamente el distópico futuro que gibson ha sabido describir a la perfección y que caracteriza a este visionario. Sus obras detallan un futuro cercano, caótico pero reconocible, y que con el paso de los años va peligrosamente asemejandose al nuestro. ¡ Joder eso es lo mejor de gibson !, un libro que hablaba del futuro cercano escrito hace 20 años siga a día de hoy fresco como una rosa, todo encaja, no hay predicciones ridículas y sigue siendo un referente para lo que nos espera por ver…
Por desgracia Jhonny mnemonic es todo lo contrario, nadie quedo contento en su lanzamiento y ahora con el paso de los años ha envejecido fatal, el vhs está tanto por fuera como por dentro lleno de polvo, caspa de localizaciones, caspa de actores, y caspa de escenarios!…. Si, los escenario son oscuros y deprimentes, pero no el buen sentido, no me transportan a ningún sitio, y espero inquieto el momento en el que se levantan los zombies y bailan “thriller” con el jackson negro.
Pero después de ver esa peli no sabia lo afortunado que era, en la boca tenia un saborcillo rancio, a leche al sol en agosto durante varios días, pero podía estar contento, lo peor estaba por llegar…
continuará…

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